lunes, 8 de diciembre de 2014

El Peligro de la Noche: Parte Segunda

¿Qué tal, queridos lectores? Como siempre digo, no todo sale acorde a lo planeado. Unas veces quieres montar un circo y no consigues un payaso que haga gracia (y mira que tenemos políticos en televisión) y otras veces te apetece tumbarte a gusto un Domingo y te bajan los acróbatas del Cirque du Soleil por las cortinas. 

Pero como hay que tener una actitud positiva ante la vida, el mundo y la madre que lo parió, seguimos adelante con el blog, en el cual llevamos más de 21.000 visitas. Una marca alucinante, y que sigue subiendo. 

Una vez que me habéis oído hablar a mí, doy paso a la entrada per se del blog, En este caso nos la brinda (brindó, y lo siento por ello) Irene Sánchez, del Máster de Virología de la Universidad Complutense. Un saludo desde aquí. Más de 900 personas nos leen al mes, buena elección. 
Los murciélagos, el terror de la noche y vectores de enfermedades mortales
Horripilantes criaturas
Como podéis intuir por el título, esta entrada es la continuación de la que publicamos hace casi un mes, El Peligro de la Noche: Primera Parte. En aquella, hablábamos de los virus que eran transmitidos por los murciélagos. Ahora, vamos a hablar de un viejo conocido español. De ese primo lejano del que hemos oído hablar algo, y que cada vez que se pasa por casa lo deja todo patas arriba, hay que cambiar los muebles y tirar un par de tabiques. Si, queridos lectores, hoy hablaremos del ébola.

Hoy en día todo el mundo sabe mucho sobre la enfermedad hemorrágica producida por el virus Ébola, sobre todo los virólogos de Wikipedia, y las posibilidades dónde leer sobre el virus y la enfermedad son de fácil acceso. 
Un buen sitio donde empezar es en la página de la OMS, la del CDC, o incluso la BBC. Pero hoy vamos a hablar de aspectos que no son tan fáciles de encontrar en estas páginas; qué papel juegan los animales en la transmisión de esta grave enfermedad.

La enfermedad por el virus del Ébola es una zoonosis (es decir, se transmite de los animales al hombre o viceversa). No hay tratamiento específico ni vacuna para los animales al igual que para las personas. N del B: Cuando me mandaron esta entrada no había mucho por ahí, pero podéis consultar los enlaces del CDC y la Universidad de Nebraska (que tiene una app) si queréis saber más sobre tratamientos y vacunas. Que los yankis son muy apañaos para estas cosas.

Se considera que los huéspedes naturales del virus ébola  son los murciélagos frugívoros, en particular Hypsignathus monstrosus, Epomops franqueti y Myonycteris torquata, (vamos que a mí no me gustaría encontrármelos por la calle…) y son posiblemente los huéspedes naturales del virus del Ebola en África. Por ello, la distribución geográfica del virus suele coincidir con la de dichos murciélagos (no existen las casualidades).

En las zonas rurales, es habitual el consumo de murciélago de la fruta, cuya carne se prepara a mano para deshidratarla, ahumarla y/o cocerla (todo un manjar al alcance de pocos). En las zonas afectadas, la infección también podría transmitirse al ser humano a través de la manipulación o el consumo de frutos silvestres que estuvieran contaminados por saliva o heces de murciélago.

Además de los murciélagos, el virus también puede trasmitirse a primates no humanos. Aunque los primates no humanos, han sido una fuente de infección para las personas, se cree que no son el reservorio del virus, sino huéspedes accidentales, como los propios seres humanos. Desde 1994 se han registrado brotes de enfermedad por el virus Ebola (EVE) causada por las especies EBOV y TAFV en chimpancés y gorilas. Lo más probable es que se transmita habitualmente entre murciélagos y primates no humanos y acceda al ser humano durante la caza y la recogida de animales enfermos o muertos y la manipulación o consumo de carne cruda de animales salvajes.
Macaco cangrejero entrevistado para esta entrada:¿Que el Ébola infecta a quién?


El virus RESTV ha causado brotes de EVE graves en macacos cangrejeros y ahí os dejo esa perla… (Macaca fascicularis) criados en Filipinas, y también se ha detectado en monos importados de Filipinas a los Estados Unidos en 1989, 1990 y 1996, y en Italia en 1992. Desde 2008, el virus RESTV se ha detectado en varios brotes epidémicos de una enfermedad mortal en cerdos en Filipinas y China.

Seguro que te estás preguntando por otras especies domésticas más próximas a nosotros. Pues bien, hasta la fecha las únicas especies identificadas como potencialmente infectables por EBOV son los mejores amigos del hombre, perros y cerdos porque el destino es cruel. Pero no te asustes, que hasta la fecha no se han producido casos de transmisión al hombre a partir de estas especies.



Entonces a la pregunta que nos hacemos todos, ¿Un perro puede contagiar a un humano? Esta es la pregunta del millón eh... 

Según un estudio realizado entre el 2001 y 2002 en Gabón durante un brote de ébola, “Ebola Virus Antibody Prevalence in Dogs and Human Risk” que podemos leer en la web de NCBI donde todos tenemos acceso a los artículos científicos, y que sugiere que otros animales sí pueden ser contagiados aunque sin mostrar síntomas. Lo que supone un riesgo potencial bastante espectacular.

Los investigadores examinaron a 337 canes de distintos pueblos y ciudades que fueron vistos comiendo cadáveres de animales infectados con el virus. De esa muestra ,9 de cada 25 evidenciaron anticuerpos frente al EBOV por haber estado expuestos al virus o infectados. Sin embargo no hay datos que permitan saber con certeza si las personas corren el riesgo de ser infectadas por un perro, aunque por precaución se recomienda ponerse en el peor de los casos.

Para el control de EBOV en animales domésticos la OMS aconseja limpiar y desinfectar rutinariamente con hipoclorito sódico (lejia de la buena) u otros detergentes las granjas de cerdos y monos. Si se sospecha que se ha producido un brote, la zona se debe poner en cuarentena inmediatamente. Para reducir el riesgo de transmisión al ser humano puede ser necesario sacrificar a los animales infectados, que remedio, a ninguno nos gusta esa medida, pero a veces es necesaria, supervisando la incineración de los cadáveres (no, no cuenta hacer el cerdo en una barbacoa, hay que quemarlo más). Y para reducir el riesgo de propagación de la enfermedad es recomendable evitar que dichos animales sean transportados a otros lugares.
Científicos del CDC en Atlanta felices al recibir su nuevo
aparato incinerador, que ayudará a salvar incontables vidas

Finalmente es fundamental establecer un sistema activo de vigilancia de la sanidad animal para detectar casos nuevos con el fin de alertar de forma temprana a las autoridades veterinarias y de salud pública.


Y con esto acabamos la entrada de hoy. Es verdad que los artículos están en inglés, pero igual lo está la mayoría de la ciencia, así que hay que ir poniéndose las pilas para no acabar en las garras de homeópatas de pueblo. 

En otro orden de asuntos, la nueva revista de la SEV ha salido editada. La podéis ver en la página de la Sociedad Española de Virología, o directamente en este enlace. Yo os recomiendo la página, porque así trasteáis un poco por el mundo de la virología en España, que no es como Teruel, este existe de verdad. La revista está muy bien, tenéis artículos, noticias y muchas más cosas. 
 
Y sin más, un saludo, y hasta la próxima, que os prometo que será, al menos, antes de 31 de Diciembre. Que habrá que comerse las uvas juntos, ¿no?

1 comentario:

  1. Os tengo que dar las gracias por acercarnos este mundo a veces difícil de comprender por la terminología. Buen post!!!

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